lunes, 29 de septiembre de 2014

Casa lila

En esta ocasión presento un reportaje de un lugar archiconocido en el mundo de la exploración urbana. Este lugar es la Casa Lila, lugar lleno de mitos y leyendas.

Yo solo contare una de ellas, mas que suficiente para poner los pelos de punta a mas de uno.

Se cuenta que en ella vivía una familia compuesta por el matrimonio, dos hijos gemelos, otra hija pequeña y un perro.

La casa tenía un gran jardín, un balcón rodeaba la casa y en su interior, un gran vestíbulo dejaba al descubierto, como si de un patio interior se tratara, los tres pisos superiores rematados por una cúpula de forma octogonal y, cuyas paredes estaban completamente pintadas de color azul, de una tonalidad que, por las mañanas con los primeros rayos del sol, este azul se convertía en un lila luminoso. Por esta cualidad se le llamó la Casa Lila.

La familia era muy feliz pero de pronto todo cambió. El padre de familia cada día que pasaba se volvía más huraño, su humor se volvió insoportable y se le metió en la cabeza que su mujer le engañaba y que sus hijos le querían matar.

 Así que, sin que la familia pudiera hacer nada, empezó a distanciarse de ellos hasta que llegó un fatídico día en que, tras una fuerte discusión con su esposa la mató con una escopeta que guardaba en su casa, luego se dirigió a la habitación de su hija y la mató también de un tiro en la cabeza, al escuchar el ruido se despertaron los gemelos y al ver a su madre y su hermana muertas quedaron paralizados, pero uno de ellos reaccionó, fue hacia su padre para detenerlo, pero no pudo con el . Entonces el asesino furioso cogió a los dos gemelos y, con un cuchillo los degolló en la bañera.
El perro ladraba asustado por los crueles asesinatos, tal vez pidiendo auxilio de la única manera que podía, pero tampoco corrió mejor suerte ya que el asesino lo llevó al sótano y lo estampó contra la pared, muriendo el pobre animal también.

Luego, ya más tranquilo, al darse cuenta de lo que había hecho se suicidó, no sin antes dejar una nota en la que decía:

“Lo siento Dios mío, no era yo, algo me había poseído”

Tras las investigaciones pertinentes nunca se llegó a saber el motivo por el que este hombre había matado a toda su familia y, se cuenta que por las noches se pueden escuchar los ladridos de un perro que parecen venir del subterráneo de la casa

También se cuenta, que brujas frecuentan el lugar para llevar a cabo sus rituales. Leyendas y rumores impregnan este gran caserón que se cae a trozos.